viernes, 30 de septiembre de 2011

Un angel en mi ventana

Y bien, vamos a alegrarnos el alma, con un saludo muy cariñoso y en compañía de este angelito, que como podrán darse cuenta, olvidé tomarle fotos antes de instalarlo en su lugar, pero espero que puedan apreciar la figura, la foto la tomé de diferentes formas: tapando completamente el lado trasero con un papel, luego despegándolo hasta que entrara más claridad y por fin, según yo, la foto que mejor quedó fue tapando la figura con un papel menos grueso.
Pintar un vitral es relativamente fácil, el material que se aplica se compra específicamente para vitral incluido el delineador, con él se delínea la figura previamente colocada debajo del vidrio limpio de grasa y polvo (se elimina con alcohol), procurando siempre cerrar pefectamente los contornos para que, al momento de colocar la pintura (ésto se hace con un gotero y se esparce con un palito con punta roma) no se corra y se mezcle con otros colores; claro está que si queremos lo contrario no será necesario cerrar los espacios.
Existen pinturas para vitrales, como la usada en la ropa del angel (color verde), que no son tan transparentes y no permiten que la luz pase tan fácilmente, además se aplican con pincel, dejando por lo mismo delgadas rayas, sin embargo desde un punto de vista personal, prefiero las pinturas transparentes porque dan mayor claridad, secan rápidamente, se aplican con facilidad y el espacio pintado queda muy parejo, completamente homogéneo.

 El único pero, en la cuestión de vitrales, es el diluyente, porque es muy fuerte su olor, por ello cuando quieran trabajar un vitral, por favor, que sea un lugar donde haya mucho aire, muy ventilado, para evitar daños en la salud. Espero que esta información les sirva para que se animen a realizarlos. Hasta la próxima amigos y amigas y... ¡aaaadíuuuu!