lunes, 4 de julio de 2011

Un vestido especial

Un saludo fraternal para todos, hoy quiero mostrarles el siguiente modelo:

 Este vestido está hecho con un sencillo dibujo, y para quienes tienen mucha agilidad con el gancho estoy segura que lo terminarán en !un dos por tres! y con el calor que hace queda que ni pintado, pero ¡claro! forradito como que nos da la oportunidad que lucirlo también en la calle, no sólo para pasearnos en la casa. Lo dejo al gusto de ustedes compañeros blogeros.

 Que les parece si juntos recordamos a  Rudyard Kipling con estos pensamientos hechos poesía y... ¡aaaaadiúuuuu!

SI

Si puedes estar firme cuando en tu derredor todo el mundo se ofusca y tacha tu entereza; si cuando dudan todos, fías en tu valor y al mismo tiempo sabes excusar tu flaqueza;

Si puedes esperar y a tu afán poner brida, o blanco de mentiras esgrimir la verdad, o siendo odiado, al odio no le dejas cabida y no ensalzas tu juicio ni ostentas tu bondad;

Si sueñas pero el sueño no se vuelve tu rey, si piensas y el pensar no mengua tus ardores; si el triunfo y el desastre no te imponen su ley y los tratas lo mismo, como a dos impostores;
 
Si puedes soportar que tu frase sincera sea trampa de necios en boca de malvados, o miras hecha trizas tu adorada quimera y tornas a forjarla con útiles mellados;

Si todas tus ganancias poniendo en un montón las arriesgas osado en un golpe de azar, y las pierdes y luego con bravo corazón y sin hablar de penas vuelves a comenzar;

Si puedes mantener en la ruda pelea alerta el pensamiento y el músculo tirante, para poder emplearlos cuando todo flaquea menos la voluntad que te dice: Adelante;

Si entre la turba das a la virtud abrigo; si marchando con reyes del orgullo has triunfado; si no pueden herirte ni amigo ni enemigo; si eres bueno con todos, pero no demasiado;

Y si puedes sellar los preciosos minutos con sesenta segundos de combate bravío, tuya es la tierra y todos sus codiciados frutos... Y lo que más importa: ¡Serás Hombre, hijo mío!