viernes, 15 de octubre de 2010

Ranas y caballo afelpados

!Por fin!, después de salvar una serie de sucesos, estoy de vuelta, y con tanta agua pues que mejor que con ranas y caballos alados, por aquello de "del salpicón no te salvas" y es que desde el mes pasado somos el estado mejor conocido por sus murallas de costales de arena y sus charcos de agua, qué digo charcos, !charcototes!; en Tabasco no somos una porción de tierra rodeada de agua, sino agua rodeada de una porción de tierra, pero después les platico más .
Y hablando de tierra, quiero mandarle un fuerte abrazo al pueblo chileno, un abrazo de fraternidad y de agradecimiento, porque la tierra chilena parió a 33 mineros, y esto fue gracias a que ellos no se sentaron a lamentarse, a llorarlos antes de tiempo, o a decir que rescatarlos "está dificilísimo", no, se unieron todos codo a codo para darles la oportunidad de volver a nacer y para demostrarle al mundo entero que querer es poder.

Volviendo al tema de la afelpada, no hay duda que las almohadas se ven mejor cuando se les decora, por sencillla que sea la aplicación; ambos trabajos se los presento por el revés porque me parecen más interesantes y como ya se cierran los de "apipisca" les digo !aaadiúuuu!.