martes, 10 de mayo de 2011

Especial "Día de las Madres"



¡Este es un día especial!, porque esperamos que las mamás de todo el mundo sean recordadas, festejadas, apapachadas y colmadas de mucho cariño, pero ojalá y este glorioso día sea contínuo en su esplendor, y durante todo el año se les brinde, sobre todo de paz y tranquilidad, porque ¡ojo! de repente este festejo se convierte en un día más de la mercadotecnia, y la gran mayoría piensa más en la pachanga, el regalo y quien menos pues !un recuerdito!, cuando el verdadero recuerdo es la tranquilidad y la armonía que se pueda ofrecer al ser que nos dio la vida, brindarle ¡tranquilidad!.

Les mando un abrazo, ¡muuuy cariñoso!, a todas las mamás blogeras o no, conocidas y no conocidas, un cariño a tooodas las mamás de éste planeta y hasta el infinito.

Y como siempre, para un momento de reflexión les presento el siguiente texto y ¡Aaaadiúuuuu!




El amor de una madre

"Hay una mujer que tiene algo de Dios por la inmensidad de su amor y mucho de ángel por la incansable solicitud de sus cuidados...

Una mujer que siendo una joven tiene la reflexión de una anciana y en la vejez trabaja con el vigor de la juventud. Una mujer que si es ignorante, descubre todos los secretos de la vida con más aciertos que un sabio y si es instruida se acomoda en la simplicidad de los niños.

Una mujer que es pobre se satisface con la felicidad de esos que ama y siendo rica daría con gusto su tesoro por no sufrir la herida de su ingratitud. Una mujer que siendo vigorosa, se estremece con el llanto de un niño y siendo débil se reviste a veces con la bravura de un león.

Una mujer, que mientras vive, no la sabemos estimar porque a su lado todos los dolores se olvidan, pero después de muerta daríamos todo lo que poseemos por mirarla de nuevo un solo instante, por recibir de ella un solo abrazo, por escuchar un solo acento de sus labios.

No me pidan el nombre de esa mujer si no quieren que me empape de las lágrimas, porque la vi pasar en mi camino. Cuando crezcan los hijos leales esta página y ellos, cubriendo de besos nuestra frente, sentirán el verdadero amor de una madre. (Anónimo)