martes, 12 de abril de 2011

¡Primer aniversario!


Hace un año, un 12 de abril, comenzó la aventura llamada "Pensamientos coloridos", durante el recorrido de estos meses he disfrutado compartir con todos ustedes cada uno de mis proyectos, y por supuestos mostrar otros tantos que han sido bajados de la red, porque siempre es bueno nutrirnos de experiencias nuevas que ayudan a construir, pero además de compartir nuestros trabajos creo que lo más maravilloso es poder comunicarnos , expresar nuestros puntos de vista y apoyarnos mutuamente; ¡¡Mil gracias a quienes han creido en este blog!!, espero que más ideas y proyectos vayan floreciendo en el camino y ¡hay que comenzar un nuevo tiempo!.

¡Hey!, no crean amigos seguidores que me he olvidado de ustedes, es el execeso de actividad que no me deja el tiempecito necesario para hacer unas imágenes especiales para ustedes, pero si puedo decirles ¡¡GRACIAS!! por su presencia, pero sobretodo a Dios, que ilumina y bendice éstos caminos.

Y hablando del tiempo es precisamente sobre ese tema que va encaminada la siguiente reflexión, ¡disfrúten esta lectura!:

AYER, HOY Y MAÑANA

Hay dos días en cada semana que no deben preocuparnos, dos días que no deben causarnos ni tormento ni miedo.
Uno es AYER con sus errores e inquietudes, con sus flaquezas y desvíos con sus penas y tribulaciones. AYER se marchó para siempre y está ya fuera de nuestro alcance.
Ni siquiera el poder de todo el oro del mundo podría devolvernos el AYER. No pordemos deshacer ninguna de las cosas que AYER hicimos; no podremos borrar ni una sola palabra de las que AYER dijimos. AYER se marchó para no volver.
El otro día que no debe preocuparnos es el MAÑANA con sus posibles adversidades, dificultades y vicisitudes con sus halagadoras promesas o lúgubres decepciones. MAÑANA está fuera de nuestro alcance inmediato.
MAÑANA saldrá el sol, ya para resplandecer en un cielo nítido o para esconderse tras densas nubes, pero saldrá. Hasta que no salga no podemos disponer de MAÑANA, porque todavía MAÑANA está por nacer.
Sólo nos resta un día, HOY. Cualquiera persona puede confrontar las refriegas de un solo día y mantenerse en paz. Cuando agregamos las cargas de esas dos eternidades, AYER y MAÑANA, es cuando caemos en la brega y nos inquietamos.
No son las cosas de HOY las que nos vuelven locos. Lo que nos enloquece y nos lanza al abismo es el remordimiento o la amargura por algo que aconteció AYER y el miedo por lo que sucederá MAÑANA.
De suerte que nos conformaremos con vivir un solo día a la vez para mantenernos saludables y felices.

Y....¡¡Aaaaadiúuuu!!