domingo, 1 de enero de 2012

Frutos del espíritu

 ¡Ya estamos en el 2012!. Amigos lectores, les deseo que este año esté rebosante de satisfacciones, pero sobre todo que gocen de mucha salud junto con sus familiares, y como toque alegórico a éstas fechas les ofrezco las imágenes de un arbolito bonsai elaborado con frutas diversas, basado en los "Frutos del espíritu" del cual hace mención la Biblia.
Ojalá y que los buenos propósitos que al inicio de cada año nos proponemos llevar a cabo,  en esta ocasión resulten hechos cumplidos.

Para concluir les presento un estracto del libro El Hombre de Carlos A. Madrazo, intelectual y político tabasqueño que dejó honda huella en la historia de la región y cuyo pensamiento sabio y valeroso ha servido para reflexión de muchos. 
No les digo hasta luego sino... ¡aaaadiúuuu! disfruten de la lectura:

 El Hombre (1a. parte)

Si bien es cierto que no hay noche más larga que la noche de la angustia, ni día más extenso en donde está presente el hambre, el hombre de bien se conoce en que es insultado constantemente por los profanos y no les teme, porque sabe que la insidia es como la serpiente que pule sus escamas en el fango, por lo cual le ha sido negado el derecho supremo de penetrar en la historia.

Cada uno carga su cruz y paga el precio de su propia entrega. No siempre se llega a puerto con el alma intacta; hay veces que en el camino, entre desiluciones y desengaños, se queda una parte de uno mismo.
 
Yo estimo a los hombres que saben el riesgo de vivir y lo corren con dignidad, sin arredrarse. Estimo a los hombres que se han hecho a pulso con el combate diario, arrollados por la tomenta de la vida; y palpando el bien y el mal, han escogido el camino de lo justo.

El "yoísmo" es el culto de los tontos que en algo han de entretenerse. El "yoísmo" termina donde comenzó, en el ridículo.